Tu contraseña favorita ya la conoce el atacante
Las contraseñas más usadas siguen patrones muy predecibles: números, nombres, empresas, fechas o una palabra seguida del año actual.
Los atacantes conocen esos patrones y pueden probar automáticamente miles de combinaciones habituales en muy poco tiempo.
Una contraseña reutilizada es como usar la misma llave para tu casa, tu coche y tu oficina. Si alguien la consigue una vez, puede intentar entrar en todo lo demás.
Otro riesgo son las filtraciones de datos. Cuando un servicio sufre una brecha, las credenciales robadas pueden terminar circulando por Internet y ser probadas en otras plataformas.
Puedes comprobar si tu correo ha aparecido en alguna filtración conocida en Have I Been Pwned.
Si aparece, no significa necesariamente que tu cuenta esté comprometida, pero sí conviene revisar qué servicio fue afectado y cambiar cualquier contraseña reutilizada.
Tres cosas que puedes hacer hoy
- Usa un gestor de contraseñas y genera una distinta para cada servicio.
- Activa la verificación en dos pasos en el correo y las cuentas importantes.
- Si reutilizas alguna contraseña, cámbiala.
Empieza por el correo electrónico: si alguien entra ahí, puede intentar recuperar el acceso a muchas de tus otras cuentas.
La combinación recomendada: contraseña única + gestor de contraseñas + segundo factor de autenticación.
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